Sábado de cenizas

jueves, 30 de diciembre de 2010



Me desperté temprano aquel sábado a la mañana, era el gran día, con mis amigos estábamos planeando pasar la tarde en un gran camping hace meses, finalmente había llegado el día, nos juntábamos a las 9 de la mañana, yo me desperté a las 7 para alistar todo y que no falte nada, algunos tenían que trabajar así que irían directamente para el camping.

Estaba soleado eso me puso feliz, aliste todo y me senté un rato en la computadora para que se me pase un poco el tiempo, me había despertado muy temprano por la ansiedad, cuando entro a mi casilla de correos, me encuentro con un mail rarísimo, de una dirección que yo no conocía, decía textualmente:

“Me siento culpable, yo sé que es tu amigo, por eso te escribo a vos, Facundo tu amigo, anoche estuvo conmigo, fue a ver un recital y yo estaba con mis amigos, soy mujer, el conocía a uno de ellos así que vino con una amiga, que se terminó llendo con otro tipo, dejándolo solo, a mí no me cayó bien pero igual lo bese y no fue muy difícil sacarle el celular, luego le dije de irnos a otro lugar para estar más solos , acepto, fuimos y cuando llegamos mis amigos y yo comenzamos a golpearlo hasta dejarlo inconsciente, te mando este mail por que me conoces pero no te voy a decir mi nombre, me siento muy culpable, la sangre salía por su cabeza, yo no sabía que mis amigos saldrían con palos, quedo tirado en la costanera, inconsciente y sin celular ni dinero, me arrepiento mucho, por favor perdóname…”

No podía creer lo que había leído, desesperado comencé a llamarlo al celular, pero luego me acorde que se lo habían robado, no tenía a nadie a quien decirle, ya casi era la hora, me fui a reunirme con mis amigos con la esperanza de que alguien sepa algo de él, Salí de mi casa con mi mochila a cuestas, corriendo, tenía 20 largas cuadras que las recorrí en 5 minutos, cuando estaba llegando totalmente agitado, mis amigos se acercaron a ver qué ocurría, entre gemidos les dije, “¡¿alguien sabe algo de Facu?!”, me respondieron que no me haga tanto problema, que iría después ya que los sábados trabajaba mediodía.

- ¡¿están seguros?¡ , ¡¿con quién hablo?! ¡¿Cuándo les dijo eso?!

- Ey, ¡Ey!, quédate tranquilo hable con el antes de venir para confirmar que iría – me dice Hernán, mi amigo, con su mano en mi hombro - ¿Por qué? ¿Qué paso?

- Esta mañana me llego un mail de una mujer que me dijo que había estado con el anoche en el recital, que ella y sus amigos le habían robado, dejándolo inconsciente.

- Si me conto, pero se sentía bien, así que hoy a la tarde lo vas a ver y que te cuente el

- Bueno…

- Dale vamos llendo – me dice mientras me palmea la espalda

Había algo que no me cerraba, por lo que leí en el mail, la que me lo escribió parecía muy perturbada, como si lo hubiera matado, mi amigo siguió tranquilizándome, pero en el fondo sabía que algo no cerraba pero como tendemos a hacer todos me auto-engañe pensando positivamente ocultando esa pequeña voz que dice que algo anda mal.

El viaje era largo, al fin se desocuparon dos asientos, me senté en uno de ellos, justo pasamos por el pantano que esta al costado de la ruta, no es específicamente un pantano, pero solía ser como una especie de parque gigante, está lleno de árboles como un mini bosque, pero toda la basura que arrojaron, más la acumulación de agua al estar en bajada, lo convirtió en un pantano en el medio de la cuidad, es gigante, nadie sabe hay dentro, solamente se puede ver una vieja cabina de electricidad a la que no pisaron en años, con el alambrado oxidado al igual que la caja de fusibles, un fuerte olor salía debido a la niebla que se juntaba por el piso, yo no vivía muy lejos de ese pantano, ya que no vivía muy lejos de la ruta, la distancia desde el pantano hacia mi casa seria de un kilómetro; tenía un poco de sueño, de a poco comencé a cerrar los ojos, estaba soñando despierto, recuerdo esos sueños como si fueran verdad, veía a Facu caer muerto al piso debido a un mal golpe en su cabeza, vi a cuatro tipos golpeándolo mientras una mujer le revisaba la mochila, la conocía y a los tipos también, no llegue a distinguirlos pero los conocía, de repente me desperté, de golpe, lo miro a Hernán, me sonríe y sigue hablando con Matías otro amigo mío, yo confió en la palabra de Hernán él tiene una relación de más amistad con Facu ya que hasta hace una semana trabajaban juntos, espero que llegue al camping – pensaba mientras veía por la ventana.

El colectivo viajaba por la autopista, nunca había ido tan lejos con esa línea, me sorprendió mucho ver un barrio de monoblocks tan grande, una especie de villa bajo la autopista, era gigante se veía a la gente en la calle, las ropas colgadas de las ventanas, la gente caminando descalza, estamos tan lejos de casa, el colectivo viaja sobre la autopista y de a poco todo el paisaje urbano comienza a desaparecer, los edificios, las calles, entramos a una zona de campo, verde y basta, ya no podía dormir más, no cada vez que cerraba los ojos podía ver esa maldita imagen en mi cabeza, pero seguía pensando en quien podría ser ella, ¿por qué no conocía su dirección de mail?; en el colectivo solamente viajamos ocho de los veinte que somos en realidad, lo que pasa es que salimos en tandas de cómo vamos llegando, así los que llegan antes pueden guardar un buen lugar, nosotros como éramos los puntuales salíamos primeros, justo me llega un mensaje de otro amigo que me dice que ellos ya estaban viajando, habían alquilado una camioneta ya que eran los doce que faltaban, que quizás llegarían antes que nosotros, eso me pareció bien.

Los demás que llegan después de trabajar vienen en coche, así que sospechosamente todo estaba saliendo aparentemente bien, y me parecía sospechoso ya que ningún viaje que organice con todos mis amigos salió bien, por lo general era un desastre, pero terminaba saliendo bien, era una nueva sensación, vi un cartel verde que decía que faltaban 5 kilómetros para llegar, desperté a los que estaba dormidos y tomamos los bolsos, se podía ver a lo lejos como los demás nos estaban esperando en la puerta, tenían razón habían llegado antes, bajamos.

Nos abrazamos todos en la puerta, el sol estaba en lo alto del cielo azul, nos dirigimos al interior del camping, con los bolsos a cuestas, nuestra idea era llegar temprano para tomar la laguna, la laguna era hermosa, no era demasiado grande pero era ideal para bañarse, la única parrilla estaba al lado y por suerte la conseguimos, todo era demasiado sospechoso.

Para todo esto ya eran las once de la mañana, las novias de los chicos estarían llegando, milagrosamente las novias de todos se llevaban bien y querían viajar juntas ya que tardan mucho más en alistarse; de los veinte tipos que éramos más los tres que llegarían después la mayoría estaba de novio, aproximadamente quince si mal no recuerdo, las novias eran las encargadas de traer amigas para los solteros - espero que venga Pamela - pensaba mientras tomaba del vaso de alcohol que tenía en la mano, estaba sentado en la laguna tomando de una botella cortada a la mitad, los veía a los chicos todos sin remera preparando el asado, nunca me gusto estar sin remera, a pesar de los calcinantes 32º grados yo seguía sentado con mi remera negra con la cara de Luca de frente y en la espalda “Sumo”, escuche un cotorreo proveniente de la puerta, eran las chicas habían llegado con sus respectivos miles de bolsos, y al lado de Romina la novia de Hernán llegaba Pamela, ellas dos son muy amigas casi como Hernán y yo.

Pamela es hermosa, bueno en realidad no sé si es hermosa solo sé que me encanta, tiene pelo castaño obscuro, negros ojos delineados de negro, y una boca hermosa, todos saben que hay mucha conexión entre nosotros, ya hablamos muchas veces antes de esto y creo que lo que todos esperan es que concretemos algo en este día, Hernán se acerca y me dice en voz baja.

- Hoy es tu día no lo desperdicies pelotudo – mientras me palmea la espalda

Con el pasar del día escucharía esa frase muchas veces más departe de diferentes amigos, las mujeres se acercan a saludar y a ayudar a preparar todo, yo estaba conectando mi equipo de música, tenía más de ocho parlantes así que se me complicaba un poco, en las sombras con mi vaso de cerveza y sobretodo con mucha paciencia lo logre conectar después de unas leves dificultades, cuando termine y decidí volver a mi lugar al lado de la laguna y así zafar de hacer algo, le veo a Pamela en frente mío como esperándome.

- Hola – me dice sonriente – Parece que te estas escapando de mi

- ¿Yo?, ¿qué te pensas que te tengo miedo? – le digo en tono irónico

- Entonces deja de correr de mí y servime un trago de cerveza por favor

- Hagamos una cosa, yo agarro una botella de cerveza y vos quédate en la orilla de la laguna, así no hacemos nada

- Está bien – se ríe y se aleja mirándome

En realidad soy horrible hablando con mujeres pero milagrosamente encontré una que aparentemente le caigo de maravillas, nunca la bese por que soy lentísimo, hoy no puedo desperdiciar esta oportunidad, tomo una botella de la conservadora y me dirijo a su lado, me siento mirando a la laguna que brilla con el reflejo del sol, justo estamos en la sombra de un árbol, no puede haber nada más perfecto, destapo la cerveza lleno su vaso y el mío.

- Qué lindo lugar – me dice mirando la laguna

- Viste que lindo, antes venia acá con mis abuelos en verano, siempre me gusto esta laguna

- Contame algo de vos nené, no se muchas cosas de vos

- Qué raro que no le preguntaste a Romina – la miro de reojo

- ¡¿Qué te pensas que a MI me interesas vos?! – comenzamos a reírnos

Le conté un poco de mi vida, ella me escuchaba atenta y opinaba cuando podía, es una mujer inteligente y hermosa, todavía no puedo creer que este saliendo todo tan bien, cuando nos dimos cuenta ya era la hora de comer, el tiempo pasa volando cuando estoy con ella, nos sentamos en la mesa, yo volví con los chicos y ella con las chicas, me repetían a cada rato la misma frase que anteriormente me había dicho Hernán, yo comía con la cabeza gacha, miro a la otra punta de la mesa y ella me mira, me sonríe, le sonreí.

Terminamos de comer y la llamo con la mano que se acerque, le digo si quería recorrer un poco el camping, ella toma una cerveza y se acerca a mí, el camping es algo enorme lo recorrimos juntos, nos reíamos y charlábamos, luego me dice:

- ¿Te pasa algo hoy? te noto como medio raro

- Estoy preocupado por Facu

- ¿Le paso algo?

- Anoche le robraron en un recital, Hernán dice que está bien, pero hoy me llego un mail bastante raro, parecía algo más grave.

Miro hacia la ruta y se venía acercando el coche de los chicos, seguramente Facu vendría en él

- Esos son los chicos seguro viene Facu, ¿me acompañas?

- Si vamos – me contesta

Cuando llegamos a la laguna estaban entrando, Facundo entra y comienza a saludar, cuando me saluda le pregunto qué le había pasado, los demás hacen un circulo alrededor de el para escuchar que paso, comenzó a contar que a la salida del recital, se había encontrado a una chica que lo había llevado aparte para finalmente robarle, cuando le pregunte si lo golpearon, me dijo que un poco, no me pareció adecuado contarle lo del mail, no sé por qué, por lo menos no delante de todos.

Todo era muy raro ¿quién habría escrito ese mail? y ¿para qué?, algo no andaba bien, me separe de los demás a sentarme en la mesa, todo era muy confuso, Pamela se acercó a mí y puso su mano en mi espalda, me pregunto que me pasaba, le dije que nada y me invito a caminar nuevamente, le dije que sí, nos sentamos a la sombra de un gran y viejo jacaranda, ella saco un cigarrillo de marihuana y lo prendió, yo tomaba de la botella, todavía no lo entendía, le conté exactamente como había sido todo, ella me escucho, me convido del cigarrillo y me tomo de la mano, yo me acosté en su regazo, tenía tomada su mano, estaba fumando, me pidió una pitada, yo le pase el humo de mi boca a la suya, comenzamos a besarnos, bajo ese árbol, fue hermoso.

Al rato viene Romina a buscarnos, nos dice que nos tenemos que ir, otra vez el tiempo con ella se había pasado volando, no nos habíamos dado cuenta pero el cielo se había convertido en un naranja azulado, eran las 6 de la tarde hora de volver a casa, me tomo de la mano, Romina sonrió tapando su boca con la mano y se fue corriendo dejándonos solos, la mire, era hermosa, no podía ser, al llegar a la laguna donde estaban todos empacando comenzaron a aplaudir, Pamela completamente colorada me dijo que iba a ayudar a las chicas, solté su mano y fui a desconectar mi equipo de música, para cuando termine estaba obscureciendo, se me acerca Pamela me toma del brazo y me dice:

- Yo ya me voy con las chicas cuando lleguemos te espero y salimos ¿queres?

- Si, si claro – conteste completamente atónito.

Me dio un pequeño beso y se fue corriendo, ya no me importaba un carajo que estaría pasando, solamente sabía que estaba feliz, y todavía el día podía mejorar, tenía una sonrisa de oreja a oreja, no podía ser real, tome mi equipo lo subí a la camioneta y mire a mis amigos.

Gustavo, uno de los que vino en la camioneta me dice

- Vamos a volver como vinimos, nosotros nos llevamos los bolsos de ustedes y los esperamos cuando llegamos, ¿les parece bien?

- Si claro, no hay drama, conteste por todos

De los ocho que llegamos en colectivo íbamos a volver cinco ya que tres se irían en el auto ya que sobraba espacio, nos despedimos todos y comenzamos a caminar hasta la parada, teníamos que esperar el número 88, pero solamente pasaba el común, queríamos viajar en el semi-rápido por dos razones una para obviamente llegar más rápido y también para evitar las villas que teníamos en el medio del camino, al cuarto colectivo del otro ramal lo paramos y le preguntamos si el semi-rápido seguiría pasando, el chofer nos responde que no, subimos en ese, el viaje era horrible ya que estábamos cansados, Hernán y los demás se durmieron, estábamos viajando en filas de dos y uno en un asiento individual, ese uno era yo, nadie tenía ganas de hablar con nadie, yo solamente quería llegar para ver a Pamela, estaba preocupado ya que el tardaríamos más de lo acordado para llegar, no podía dormir, miraba por la ventana, como el cielo anaranjado se iba obscureciendo cada vez más, las nubes venían tomando el control, íbamos viajando por la ruta sin nadie rededor , éramos solamente ocho personas viajando en el colectivo, una mujer mayor que estaba sentada adelante, un tipo viejo con una bolsa y el chofer, queda mucho espacio vacío, solamente espero que no suba nadie así llegamos más rápido, llegando a la autopista el chofer dobla para entrar al barrio de monoblocks, la lluvia comienza a caer, el cielo tiene un color borravino, no había nadie en la calle, apenas hicimos dos cuadras, la señora se baja y antes de hacerlo me mira con una cara seria, al parecer la gente no es muy simpática por acá, seguimos despacio adentrándonos cada vez más, dobla a la derecha y veo una enorme fabrica estaba cerrada, era gigante, cuando termina de doblar vemos un auto prendido fuego en el medio de la calle, pero no había absolutamente nadie, despierto a los demás, no me gustó nada eso, el colectivo frena, todos estábamos listos a que pase algo, el chofer nos mira con preocupación, no dice “tengan cuidado chicos que este lugar es peligroso” – ¡Ja! como si no lo supiéramos, estábamos esperando lo inesperado, todos callados y atentos, de repente una piedra impacta en el vidrio de la derecha, el chofer abre las puertas nos bajamos y comenzamos a correr, cuando gire lo habían agarrado al chofer, no sé cuántos eran pero eran muchos, eran problemas, todos corrimos, yo iba adelante, vi un hueco y me metí dentro, los demás me siguieron, estábamos dentro de la enorme fábrica.

Estábamos refugiados en el patio trasero de la fábrica, aparentemente donde cargan y descargan camiones, solamente se veía la luz que irradiaba el fuego del auto en llamas, estábamos en problemas, la lluvia se intensifica todas las personas nos ven desde los edificios frente nuestro, algunos advirtiendo nuestra posición a los que nos cerraron el paso, de repente se escucha una explosión, la luz desaparece y quedamos en sombras, corremos hacia la puerta que está cerrada, escuchamos voces eran ellos, se preguntaban dónde estábamos, no tenía otra alternativa que entrar a esa fábrica, la única opción era romper una ventana y luego, esperar que se vallan, pero sabía que eso no iba a pasar, tome un pedazo de fierro que estaba en el piso, llame a mis amigos, en cielo iluminaba un poco sus caras, tenían miedo, preocupación, me tenía que hacer cargo, estábamos todos juntos en esta, mire a Hernán me asintió con la cabeza así que me puse de pie y rompí la ventana y entre sin saber bien donde iba, cuando baje comencé a correr , las luces que bajan del cielo y entran por los grandes ventanales son mi única guía, veo grandes maquinas pero las esquivo, corro por la obscuridad sin saber dónde voy o si viviré para volver a ver a Pamela, luego de esquivar las grandes sombras llego a una escalera y subo por ella, se podía escuchar detrás mío a gente persiguiéndonos, yo estaba viendo todas las sombras corriendo desde lo alto, mire para afuera, la gente estaba en las calles, todos, familias enteras, algunos con especies de antorchas otros estaban alrededor de tachos prendidos fuego, los niños corrían por la calle jugando, y nuestro destino era indefinido en esa puta fábrica.

Escucho a alguien subir por la escalera lentamente, coloco mi espalda contra la pared donde venía el ruido, eran dos posibilidades de que sea un amigo o uno de ellos, tenía mi puño preparado y listo, los pasos cada vez eran más cercanos, por mi frente corría una gota de sudor, mis ojos se movían rápido, cuando veo su perfil levemente iluminado mis nervios se exaltan y mi puño se cierra con fuerza, cuando gira la cabeza me ve en las sombras, golpeo su ojo que estaba abierto por la sorpresa, caímos juntos al suelo, cuando comenzamos a forcejear me comienza a hablar, era Hernán, luego de pedirle perdón por dejar su ojo morado, nos encontramos de cuclillas avanzando de a poco hacia una salida que no sabíamos dónde quedaba, la sensación de saber eso era horrible.

Vimos una ventana rota al final del pasillo, lentamente y escuchando ruidos nos acercábamos la claridad del cielo nocturno se colaba por ese hueco, nuestra salvación, Hernán estaba mirando hacia atrás a cada rato, yo solamente miraba para ver si todavía estaba siguiéndome, llegamos a la ventana Hernán sale primero sin dudarlo, cuando estoy saliendo detrás de él se escuchan gritos desde abajo “¡encontramos a uno!”- decían, mis ojos se abrieron de la sorpresa, se escuchaban gritos y corridas, solo espero que estén bien, por dios, ojala estén todos bien, salimos corriendo al bajar por la ventana, fue un poco duro para los tobillos ya que eran cuatro metros de altura, pero en ese momento no importaba nada, saltamos las rejas que rodeaban la fábrica hacia un gran descampado que estaba en frente, cruzamos un alambre pequeño y paramos.

- Tenemos que entrar ahí - me dice Hernán entre jadeos

- ¡¿Estás loco?! Hernán entra en razón tenemos que pedir ayuda, tenemos que salir de acá, si volvemos a entrar dios sabe si saldremos vivos, nos salvamos de casualidad!

- ¡Pero los demás están dentro!

- Vamos a buscar ayuda pensa un poco por favor

Discutimos un buen rato, con cuidado por no levantar mucho la voz, ya que la discusión se subía de tono, llegamos al acuerdo de buscar ayuda, a lo lejos se veía luz, la luz de algo a lo lejos, teníamos que pasar por dos monoblocks para llegar hasta ahí, no teníamos otra salida era el camino más corto, hacia algo más, algo más que esta mierda, así que fuimos hacia haya, al terminar de cruzar el descampado, miramos cuidadosamente a todos lados, no se podía ver nada más que las luces de las velas dentro de los edificios, nos adentramos lentamente mirando hacia todos lados como unos gatos alertas a todo, a pasos leves estábamos cruzando el primero, logramos cruzarlo, cuando estamos llegando al segundo cruzando la calle vemos en la esquina un montón de puntillas de cigarrillos, si nos veían era nuestro final, con Hernán hicimos un plan, al parecer lo que se veía a lo lejos, las luces, era una estación de servicio, y si éramos lo suficientemente rápidos o sigilosos podríamos llamar a la policía desde el snack bar de la misma, teníamos que arriesgarnos si o si, Hernán decía que lo mejor era tratar de forma sigilosa así en caso de que tuviéramos suerte no llamar la atención y llegar exitosos, a mí me parecía más sensato salir a correr y dejar nuestro destino en manos de alguna deidad que este en el cielo, pero Hernán estaba en desacuerdo “¿estás cansado?” le pregunto, me responde que sí, ¿pero todavía podes correr un poco más?”, me responde que sí, cuando termino de responderme salí a correr desesperadamente el me seguía los pasos, los tipos nos vieron y salieron a nuestra casería, el barrio terminaba en ese monoblock así que tenía una reja enorme, que no tuve problema alguno en saltar, debido a la adrenalina del momento, Hernán por supuesto también lo logro, corrimos, cruzamos lo que parecía una ruta hacia la estación de servicio, finalmente lo logramos.

Nuestros perseguidores se quedaron dentro, ni siquiera trataron de seguirnos, atrás no se veía nada, era solamente obscuridad y ruidos que no quería saber de donde provenían, entramos al snack bar una chica de aproximadamente 20 años atendía, cansadísimos y por sobretodo atemorizados le dijimos que llame a la policía, sin dejar de mirar la revista que estaba leyendo nos dice que el teléfono público estaba afuera - ¡qué hija de puta! – pensé por dentro, mientras salía por la puerta, Hernán se queda dentro discutiendo con la hija de puta, mientras llamo a la policía, me atiende una mujer, le cuento la situación y me dice que ya varios llamados de los alrededores, que no me mueva hasta que ellos lleguen que podría ser peligroso, sinceramente no estaba en mis planes moverme de ahí de todos modos, corte y entre, tomamos algunas bebidas y nos sentamos en la mesa del fondo siempre mirando hacia la obscuridad que habitaba cruzando la calle, me daba muchísimo terror y por la cara de Hernán puedo asegurar que él también lo sentía, tome un trago de la bebida sin alcohol que tenía frente mío y mire hacia fuera.

Al pasar casi cinco minutos mi impaciencia se hacía cada vez mayor, salí afuera, podía ver luces azules que giraban dentro de la obscuridad que tenía frente mío, era verdad habían venido por nosotros, por la ruta se ve venir una patrulla, lo llamo a Hernán que rápidamente sale, nos quedamos parados mirando cómo se acercaba ese auto que era como nuestra última esperanza.

Al llegar la patrulla le explicamos la situación, muy preocupados, nos pregunta de dónde éramos y nos dice que subamos a la patrulla, subimos, el oficial arranco, nos contaba que siempre cuando se cortaba la luz en ese lugar el sitio caía en anarquía, que ni siquiera ellos podían entrar sin una buena cantidad de refuerzos atrás, ya no me importaba más nada solamente quería salir de ahí, el oficial nos llevaría a nuestra ciudad para informar a los padres de los demás chicos, que por cierto todavía no los habían encontrado, podría discutir con el oficial reclamando que encuentren inmediatamente a los demás, pero sinceramente estoy tan cansado y en shock que me pesan los parpados, miro por la ventana, estamos arriba de la autopista, debajo nuestro es todo obscuridad, lo miro a Hernán está durmiendo, yo todavía no puedo creerlo.

Llegando a casa lo despierto a Hernán que se sorprende por ver donde estamos, casi llegamos a la ruta que atraviesa por un costado el pantano, estoy cerca de casa, lo primero que haga será llamar a la familia de los chicos luego a Pamela y después voy a la comisaria.

Seguíamos por la ruta cuando la radio comienza a sonar, no se entendía bien lo que decía, pero llegue a escuchar la palabra “urgencia” y “refuerzos”, el oficial nos mira y nos dice.

- Disculpen chicos pero se tienen que bajar oca, las cosas se pusieron peores, no tengo tiempo.


Hicimos los que nos dijo y apenas puse un pie en la tierra el auto ya estaba arrancando, al mirar hacia delante vimos el pantano un camino que lo atravesaba y la peligrosa ruta que lo rodeaba, de nuevo tuvimos que meditar la situación un poco, y debido al poco tiempo y a la urgencia de la situación teníamos que atravesar el pantano, así que decididos entramos en él.

Lentamente con mucha desconfianza entramos, la niebla nos llegaba a los tobillos y todo alrededor tenía como una luz verdosa que iluminaba los arboles desde abajo, como si saliera del agua, cada vez al estar más dentro nos íbamos dando cuenta que era algo enorme, eran sectores de agua estancada y otros de llanura, sin un poco de pasto, subimos una especie de colina y al llegar arriba vimos a dos personas completamente vestidas de negro, de espaldas a nosotros que íbamos llegando a ellos, cuando escuchan nuestros pasos vimos que eran dos jóvenes una mujer y un tipo, todos de negro, sobretodo, zapatos, camisa, pantalón, negro, ella también con la diferencia que tenía un vestido, estaban maquillados de blanco con los ojos delineados de negro y los labios pintados del mismo color, se giraron y nos miraron mientras tomaban de su vaso alguna bebida que no llegue a distinguir que era, con Hernán nos pareció algo sospechoso así que solamente pasamos por al lado de ellos, cuando íbamos bajando la colina sabía que nos estaban mirando, tal vez no fue tan buena idea pasar por aquí, bajando la colina pudimos ver como a lo lejos iban apareciendo más personas vestidas de negro, tomando tragos o solamente charlando, como una especie de reunión social, al pasar por el medio de ellos todos nos miraban como si fuéramos intrusos, pero nadie decía nada, nos miraban al pasar y luego seguían charlando, era todo muy macabro, toda mi vida viví a menos de un kilómetro de aquí y nunca supe esto, solamente quería salir de ahí.

Al pasar todo ese sector nos dimos vuelta y vimos que eran muchos, todos seguían tomando y charlando como si no hubieran visto nada, nos dimos vuelta para seguir adelante y vemos a una chica hermosa apoyada en un árbol, medias de red, corsé, borceguís y un vestido obviamente todo negro, completamente hermosa, blanca como el esmalte se me acerca y me dice.

-

¿Qué hacen ustedes por aquí? – con una sonrisa en la cara

- Estamos tratando de llegar al otro lado del pantano –le contesto

- Oh pero eso es algo muy peligroso,¿ por que no se quedan con nosotros? estamos haciendo una fiesta

- ¿Que celebran?

- Nada en especial, solamente nos juntamos una vez por mes a charlar un poco, quédate deja que tu amigo se valla – me dice mientras acaricia mi cara

- No voy a dejarlo, solo además me tengo que ir, ¿sabes cuál es el camino más corto? – le digo mientras quito su mano de mi cara

- Ustedes están locos, no van a poder llegar del otro lado, no saben las cosas que habitan este lugar, quédense, los digo por su bien

- Ok, si no nos vas a ayudar nos vamos

- Cuídense chicos, cuídense de Mary Lee no le gustan los extraños, chau – nos dice mientras se aleja

Eso me dio mala espina, pero no iba a quedarme ahí, tenía que llegar al otro lado sea como sea, seguimos caminando, mirando hacia todos lados, ¿qué habrá querido decir esa chica?, de a poco comenzamos a oír un violín que provenían de algún lugar, seguimos caminando, con el corazón latiendo a mil, seguimos caminando, la melodía era hermosa pero terriblemente macabra, como el lamento de alguien, llegamos a una especie de lugar donde no había árboles, solamente era un terreno liso con cenizas en el medio comenzamos a oír pasos, muchos, así que corrí a esconderme arriba de un árbol, desde las ramas veía todo, no llegue a ver dónde se había metido Hernán, estaba completamente tieso, temeroso de general algún sonido que delatara mi escondite, me quede ahí, solo, mirando que era eso que se acercaba.

De a poco se iba viendo que lo que se acercaba eran todas las personas que nos habíamos cruzado en la entrada del pantano venían de a montones, no recordaba haber visto tantas, tenían un violinista entre ellos, que se centró en el medio mientras los demás se sentaban alrededor de él, charlando entre ellos tomando de sus vasos, algunos se fueron a juntar madera, al parecer querían hacer una fogata, el violinista tocaba ellos juntaban maderas secas, luego de un par de minutos el fogón estaba listo, sale entre los arboles un tipo con una capa negra y una máscara blanca, mascara de teatro la que representa la comedia, totalmente cubierto por su capa blanca, se centra en el medio, el violinista se corre a un costado y comienza a hablar.

- Sean bienvenidos a el encuentro número 600 de nuestra comunidad, como todos los meses vamos a rendirle honor a nuestro dios, entregándole un tributo de fe, la afortunada de este mes, es la hermosa Nicol que se ofreció muy generosamente a hacer los honores.

El público aplaude, se levanta Nicol, era la hermosa chica que nos había hablado anteriormente, se ponía de pie y se colocó al lado del tipo con mascara.

- He aquí a la hermosa Nicol, por favor que alguien me entregue los elementos sagrados

Alguien trae algo que no puedo llegar a diferenciar envuelto en una manta negra, cuando lo sacan era una enorme daga, hermosa y gigantesca, la manta negra tenía unos extraños símbolos, la cual tienden en el centro, luego todos comienzan a decir.

In nomine Satanas terrarum domino rege World iubet
Tenebrae vires perfundere infernam vim mihi tua.
Pandite portas inferi et de profundi ad me salutandum
eius frater et amice.
Fac venias quod dico
Tuli ut nomina vesta mea vivat bestias agri
carnis gaudentes vitae faveo iustum et maledicam putrida.
Quoniam omnes dii inferi, mando dicas quid fieri ...
Progredi, et nomini tuo respondere vota constituo

Todos lo repetían, esto no me estaba gustando nada, todos lo repetían con los ojos cerrados mirando hacia el cielo, cuando terminan la última frase, el tipo de mascara blanca toma por el pelo a Nicol y le clava la daga en el centro del estómago, la retuerce un poco y la arroja al piso, se hace a un lado, ella cae boca arriba, agonizando, la sangre brota por su boca, nariz, ojos y por supuesto sale a litros de su estómago, el violinista comienza a tocar nuevamente, y de los árboles se escucha algo aproximándose, lentamente, todos siguen con los ojos cerrados, el tipo de la máscara se arrodilla y agacha la cabeza.

De a poco emerge una cabra negra desde los árboles que de a poco se aproxima a la agonizante Nicol y comienza a comer desde su estómago, tranquilamente, come, come como si fuera la última vez, las ganas de gritar que tengo son increíbles, en estos momentos me encantaría saber dónde está Hernán, espero que se haya ido, yo haría lo mismo pero no puedo bajar de este árbol hasta que todos se vallan, no puedo creerlo, esa cabra…

El violinista sigue tocando una melodía siniestra, yo estoy a punto de desmayarme, no puedo ver más la imagen que tengo delante de mis ojos, es lo más horrendo que vi en mi vida, por otro lado el violinista comienza a elevar la melodía que se hace cada vez más rápida, cada nota parece un grito, sin dudas el tipo es muy bueno tocando, pero eso no es lo que me interesa en este momento, la cabra se come el corazón, se da media vuelta y se aleja.

Todos comienzan a bailar, mientras el tipo de la máscara blanca sigue predicando y el violinista toca, no aguanto más, esto se puede tornar interminable, con las piernas un poco dormidas me tiro del árbol hacia el suelo y comienzo a correr sin mirar atrás, solamente escucho ruidos, corro y corro no importa que, veo a una nena vestida de blanco sentada en un árbol cortado, no me interesa sigo corriendo, veo personas que me miran sorprendidas, veo una mujer con cabello blanco, no me interesa, cuando no puedo correr más, caminando lentamente caigo en el pasto, completamente cansado, con la razón y la cordura perdidos, no tengo esperanza, no tengo fe, no tengo nada, siento algo que me agarra, cuando puedo ver claramente era Hernán, que me había encontrado, me lleva a cuestas lentamente, me dice que cree que estamos cerca de la ruta, de a poco comienzo a respirar y tomar conciencia, nos sentamos entre dos árboles, escuchamos como nos buscan.

La nena del vestido blanco se nos acerca.

- Ustedes dos, si quieren salir tienen que seguir caminando derecho en esa dirección – no dice apuntando hacia el norte.

- Gracias pequeña ¿cómo te llamas?

- Me llamo Aurora

- Gracias Aurora, no te voy a olvidar.

- Pero tengan cuidado con Mary Lee y su hacha, ella no está bien.

Cuando dijo eso de Mary Lee, ya habíamos comenzado a caminar, espero no cruzármela, lentamente vemos las luces de la ruta a lo lejos, sonreímos aliviadamente, comienzo a caminar por mi propia cuenta, vamos los dos juntos a la salvación, junto a Pamela, junto a vivir.

Cuando estamos a pocos metros nos damos vuelta y vemos a una mujer con una enorme hacha, esta vestida de cuero y tiene el cabello gris, seguramente es Mary Lee, el hacha sube y baja cortando a Hernán literalmente por la mitad, en completo estado de shock comienzo a gritar pero en cuestión de segundos tenía el hacha de Mary Lee metida en mi garganta, era el fin, cerré los ojos y me entregue a la obscuridad.

Facundo se despierta ese sábado a la mañana completamente transpirado, la pesadilla que había tenido sobre sus amigos no le dejo una buena espina, pero hoy era el gran día, tenía que irse de camping con todos sus amigos, tenía el bolso listo desde anoche así que decidió prepararse un café para despertarse un poco, cuando lo sirve, le hecha tres cucharadas de azúcar y se dirige a la computadora para matar un poco el tiempo antes de salir, para su sorpresa se encuentra un mail bastante extraño, decía algo así.

“Me siento culpable, yo sé que es tu amigo, por eso te escribo a vos, Marcos tu amigo, anoche estuvo conmigo, fue a…

FIN.

Nec

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Yesterday Once More

domingo, 28 de noviembre de 2010

Gotas de lluvia en la obscuridad


Entre al pub como todas las noches y la vi a Gloria cantando como siempre, me senté en la barra y le pedí a Jorge una pinta de cerveza, sentado en la barra me di la vuelta y comencé a ver a Gloria, ella es una hermosa mujer morena con una bella voz, canta todas las noches en este viejo pub, hace ya unos meses, siempre me deleita su versión de Yesterday once more de The carpenters, esa canción la canta todos los miércoles por la noche, hoy es miércoles y es de noche.

Ella canta en una especie de escenario improvisado y unas pistas de karaoke que no sé de donde las consigue, son temas lentos de los 70´s bellas canciones, su color de voz es bellísimo, también canta un poco de Dub los domingos por la noche, siempre muy producida y sensual, ya se ha ganado muchos admiradores alcohólicos que dicen amarla, se sientan adelante y a veces le gritan cosas, al principio solamente querían verla desnuda, pero se supo ganar sus respetos a puro talento, cosa dificilísima, ganarse el respeto de un montón de borrachos viejos es dificilísimo.

El tema está comenzando, nunca hable con ella ni tampoco lo intente, creo que sería perder el tiempo.

When I was young
I’d listened to the radio
Waitin’ for my favorite songs


Aunque intuyo que tiene una vida tan miserable como la mía, como la de Jorge en la barra o como la de cualquiera, ambos estamos viéndola cantar bajo una precaria luz azulada que la ilumina desde el techo, sus labios son carnosos y se mueven de una forma seductora, algo hipnótico y erótico a la vez, realmente me encanta esta canción, el ambiente que le da al lugar es fantástico, con las luces lo suficientemente bajas como para no darse cuenta que estas rodeado de borrachos y ella cantando lentos en el escenario parece como una especie de viaje en acido hacia New York en los años 70´s, me gusta eso, es terapéutico, prendo un cigarrillo y pido otra copa.

Siempre termina el show a la medianoche luego ella baja del escenario y se sienta a tomar una copa casi siempre invitada por algún galán de turno, seguramente el más lucido y centrado, ya que trata de no acercarse mucho a los viejos borrachos, sería como si una gacela caminara entre un safari de leones, siempre lleva vestido y tacos, no me gustan las mujeres de tacos, pero sorprendentemente le quedan sospechosamente bien, mientras le pido a Jorge otra copa le digo

-

- Che George (lo llamo George) ¿ese tipo sale con Gloria?

- No creo, ella es soltera, aparte esta media loca, no me sorprende que este sola

- Pero si siempre viene uno distinto y terminan tomando algo

- Y lo hará para tomar gratis por que si no te diste cuenta, nunca vino dos veces el mismo tipo

- Así que está sola…

- Nené, escucha lo que te digo, la mina está loca, no le des pelota

- ¿Vos decís que es para tanto?

- Haceme caso.

Jorge gira para su costado para seguir atendiendo la barra y yo no tenía la menor intención de hacerle caso, la belleza de Gloria podía más, la miraba desde la barra como sonreía y charlaba animadamente con el tipo ese, tenía envidia, como la mitad de los borrachos del lugar, me di la vuelta y pedí otra copa.

Me fui a las horas del bar, Gloria se había marchado hace rato sola, su pareja de turno se volvía decepcionado a su casa, seguramente a masturbarse y dormir, Gloria es inconstante qual piuma al vento.

Salgo por la puerta y saludo a George, en el callejón de al lado del bar, veo al galán de Gloria tirado, estaba inconsciente lleno de sangre y sin zapatos, la envidia es grande por estos lugares, prendí mi último cigarrillo y seguí mi camino, las ratas merodean por las calles, justo como las putas y los vagos, la noche en la ciudad es algo muy interesante, parece otro mundo, todo se convierte cuando no llega la luz, lo peor sale a iluminar con su propia luz, cuanta luz que era sombra y viceversa, es difícil encontrar una razón por la cual seguir entre tanta mierda, ni siquiera tengo razones para estar cuerdo, ni siquiera para no estarlo, el mercado de la esquina de casa está cerrado como de costumbre la suerte no está de mi lado.

Llamo a Daniel el dueño del supermercado, necesito algo de cerveza para dormir, me acerco a la puerta y toco el timbre, no sale nadie, hace frio, toco de nuevo, se escuchan gritos de una mujer y alguien que se acerca, Daniel abre la pequeña ventana de la puerta.

- ¿Qué queres? – me dice con cara de dormido

- Necesito que me fíes dos cervezas, el sábado cobro y te las pago

- Vos hijo de puta todavía no me pagaste lo que sacaste la semana pasada, este sábado sin falta quiero que me pagues, ¿escuchaste?

- Si está bien

Entra a buscar las cervezas, enojado, los gritos de su mujer se escuchan de fondo, exigiendo que me mande a la mierda, regresa con las dos botellas de cerveza y me las entrega en una bolsa blanca.

-

El sábado me pagas sin falta, por que no te fio mas

- Sí, no te hagas problema

- Y no me rompas más las pelotas a esta hora.

Cierra la pequeña ventana de la puerta de un golpe y comienza a discutir con su mujer, fue humillante pero tengo dos cervezas en mano y no pienso pagarle una mierda, hijo de puta ¿Quién se cree que es?, mientras camino solo por la calle se pueden escuchar voces saliendo de todos los lugares más obscuros, cosas como – “¡Ey amigo! ¿Qué es lo que llevas en la bolsa?” – “¿me convidas un trago?

El bar de George es el único lugar de donde nunca me echaron, doblando a la esquina esta mi departamento, entro y saludo al portero, es un viejo amigable, siempre confunde mi nombre y me habla de futbol, odio el futbol, pero parece olvidarse, es un tipo de bigotes canoso, el típico abuelo inocente, nada que ver con el mío, lo saludo, me pregunta si vi el partido, le digo que no mientras subo por las escaleras, vivo en el 2do piso, habitación 6, una habitación y un baño, todo lo que necesito, las mesas están llenas de botellas vacías y de bolsas blancas, los ceniceros rebalsan, la heladera esta vacía, como mis bolsillos, hace cinco días que me echaron del trabajo y falta poco para que me desalojen, así que, voy a sacar provecho, tengo una pequeña radio, que sintoniza una estación que no sé dónde, siempre pasan buena música a y el locutor parece estar un poco loco, eso me tranquiliza, me hace sentir más seguro.

Destapo la cerveza, me descalzo y me siento en la cama, al recordar que no tengo cigarrillos comienzo a buscar colillas desesperado, y con los restos de tabaco armo otro, lo prendo y miro por la ventana, los vagabundos caminan las ratas corren y las putas esperan, mientras bebo mi cerveza y me pregunto qué se debe sentir una cama cómoda, hace tanto que no lo siento que comienzo a olvidarme como era, como a veces me olvido de rostros, del rostro de mi madre, de mi padre, mi hermana y mis ex, hace mucho que no me enamoro, también estoy empezando a sentirlo lejano, Gloria es un capricho pero no enamora, por lo menos a mí, el cielo se tornó purpura y comienza a lloviznar, y la gente de la noche parece no importarle, en lo personal, tampoco me importaría.

Dejo la botella sobre la mesa y destapo la otra, en la radio estaban pasando un viejo tango, que como siempre hablaba del desengaño y la traición, pero me gusto, está muy bien expresado

Si yo tuviera el corazón, el corazón que di, si yo pudiera como ayer, querer sin presentir…

Escuchar tango y beber es un juego peligroso, combinado con un desamor puede resultar un coctel suicida perfecto, se me está acabando el tabaco y también la cordura, las gotas de agua explotan contra mi ventana y yo tirado en mi cama, ¿cuál es el límite de la cordura para alguien normal?, es difícil saberlo cuando nunca fui alguien normal, es más difícil cuando nunca tuve contacto con alguien normal, los rayos se ven a lo lejos tras de las casas que decoran mi paisaje, de repente escucho una explosión y se apagó la cuidad, miro por la ventana y no se podía ver nada más que el cielo la lluvia y los rayos, y las pequeñas brasas de los cigarrillos que se prenden en las calles como luciérnagas, en el medio de mi locura e insomnio decidí bajar a dar una vuelta, tome mi abrigo y baje.

El portero se durmió abrí la puerta y Salí a la jungla, la lluvia nunca me molesto, es más siempre me gusto, si la noche se transformaba el mundo por la falta de luz, con la cuidad sumergida en las sombras se convertía aún más, se escuchan gritos, de mujeres y hombres, vidrios rotos y gente corriendo, putas gritando y vecinos exigiendo silencio, como si les fueran a hacer caso, la cuidad en un apagón cae en una total anarquía, los vidrios comienzan a quebrarse, yo sigo caminando hasta llegar al puente que cruza la ruta, me subo, los autos no pasan demasiado a esta hora y se pueden ver a las sombras corriendo de un lado a otro sin que te vean, apoyo mis brazos en la baranda y miro a la calle con la lluvia cayendo sobre mi cara, a mi izquierda tengo una sombra, una silueta, está fumando, sentada mirando hacia la ruta, puede ser peligroso pero de verdad necesito un cigarrillo, así que me acerco lentamente.

Me apoyo en la baranda a su lado, pero no muy cerca y le digo.

- Oye, tienes un cigarrillo que te sobre.

- Depende, ¿no serás uno de esos locos de mierda que están rompiendo y violando todo verdad?

- No, no soy esa clase de loco

- Entonces estás loco…

- ¿Y quién no?

- Toma, que lo disfrutes – me dice mientras saca un cigarrillo del paquete que tenía en el bolsillo izquierdo

- Gracias

Era una mujer, me quede a su lado bajo la lluvia mirando la ruta, mirando las sombras correr y destrozar todo, alarmas suenan bajo la noche, luces de patrullas se van acercando y las sirenas son como panteras persiguiendo su presa, las linternas policiales corren de un lado a otro y se alcanza a oír uno que otro disparo, gritos y locura en la obscuridad.

Se acercan las linternas están en la estación de tren al lado del puente, aparentemente buscando algo, más bien alguien, la chica no se mueve yo tampoco, no vale la pena escapar a lo inminente, es importante guardar energía para las cosas que realmente puedas hacer y escapar no era lo que se llama posible, las luces suben lentamente por el puente, un tipo con un suéter marrón, jeans y zapatos negros nos alumbra, acompañado de dos oficiales con el correspondiente uniforme azul, nos dice.

- Ustedes dos, ¿qué carajo hacen acá?

- Tenía ganas de caminar – le respondo sin dejar de mirar la ruta y dando una pitada

- No tengo lugar donde ir – dice la chica haciendo lo mismo que yo

- Ustedes dos vienen conmigo

Los oficiales nos esposan y nos suben al patrullero, los dos viajábamos esposados en la parte de atrás, sin hablar mirando la ruta, al parecer el tipo de suéter era comisario en busca de cualquiera a quien echarle la culpa como para probar que estaba haciendo su trabajo, al parecer caímos perfectamente, desde la patrulla se ve la cuidad prácticamente en llamas y los oficiales a los palazos contra lo que se mueva, una especie de apocalipsis anarco-toxico siglo XXI.

Al llegar a la comisaria alumbrada por un motor nos llevamos la sorpresa que todas las celdas están repletas, nos encierran juntos en una especie de viejo armario que solamente tiene una ventana la de la puerta, parece un calabozo medieval, en fin, nos sacan las esposas y nos dejan en la obscura habitación, nos sentamos en el piso cada uno en el extremo opuesto de la habitación, yo la podía ver a ella, un pequeño agüero del techo permitía que paso un poco de claridad de afuera y por supuesto lluvia, las gotas caían en el medio y alumbraban sus lentes.

- ¿Quieres otro cigarrillo? - me pregunta

- Claro, pero antes dime cómo te llamas, parece que vamos a estar juntos un tiempo

- Oh que romántico, me llamo Anabel - me dice mientras me alcanza el cigarrillo

- Anabel ¿que hacías en el puente sola en la noche?

- Me pareció buena idea dar una vuelta, además no soporto estar en casa y mucho menos a mi madre, ¿vos que hacías ahí?

- Aunque parezca raro estaba ahí por lo mismo, es decir, hace tiempo que deje de soportar a mi madre, y me gustó la idea de salir a caminar

- ¿La mataste?

- ¿A quién?

- A tu madre, dijiste que dejaste de soportarla hace tiempo

- No, me fui de casa hace tiempo, a veces todavía la tengo que soportar pero eso depende de mí.

- Ojala pudiera hacer lo mismo

- Todavía sos chica, ya lo vas a poder hacer créeme, todos anhelan eso.

- ¿Y vos como sabes?

- Simplemente lo se

- Sos un tipo raro ¿sabes?

- Claro que lo sé, nunca me lo dijeron pero sé que lo piensan

- Eso me gusta

Seguimos hablando hasta que dejo de gotear por el agujero del techo y la luz volvió a encenderse, se escuchó los festejos de la gente y nuevamente corridas y gritos, un oficial vino a revisar la celda y nos vio, se fue y a los 10 minutos volvió con el comisario que nos arrestó, abrió la puerta y dijo.

- Bueno tortolos ¿se quieren ir a casa?

- Claro – respondimos los dos al mismo tiempo

- Vengan conmigo

Fuimos a su oficina firmamos unos papeles que no tengo la menor idea para que seria y salimos por la puerta, esta mojado y hace frio, es de noche en la cuidad, Anabel me mira, la miro y comenzamos a caminar juntos, hablando, detrás el paisaje de la destrucción y la rebeldía, pero no importa, ella me cae bien, en una esquina había un almacén saqueado, entramos a ver, agarre todos los paquetes de cigarros que pude, tome una caja y comencé a llenarla de cervezas, no quedaba mucha, pero me alcanzo para llenar la caja, y salimos de ahí, llegando a mi departamento le digo.

- Quédate conmigo en mi departamento no es muy lejos de acá

- ¿Por qué tendría que confiar en un loco como vos? – me dice con una sonrisa

- Por qué entre locos nos entendemos

- Es un buen punto

Entramos y el portero seguía durmiendo, le deje un paquete de cigarros en la mesa y subí, al llegar a mi cuarto recordé el desastre que era y me dio un poco de vergüenza, no estaba en mis planes, ni siquiera se me habría cruzado por la cabeza que algún día entraría por esa puerta con una mujer, pero estoy acostumbrado a que me jodan, entramos ella se sienta en la cama saca una botella, prendo el velador y la radio, era la primera vez que la podía ver bien, era de piel morena, unos dientes perfectos y anteojos con marco negro, pelo corto, amo las mujeres de pelo corto y unos ojos marrones interesantes, parecía que habían visto mucho, me pregunto donde estaba el cenicero.

- Tira las cenizas en el piso – le dije

- Se sentó en una de mis sillas tomo uno de mis cigarrillos, lo encendió y soltó una carcajada- dije mientras miraba hacia el techo sentado en mi cama

- ¿Así que leíste Pulp? - me dice

No podía creer que supiera de lo que estaba hablando, de alguna forma se volvió más Bella, era verdad esos ojos eran interesantes tenían historias para entretenerme y distraerme de mi patética vida, nos quedamos hablando hasta quedar dormidos y ebrios, me desperté antes que ella y vomite en el fregadero de la cocina, ella de a poco abría los ojos, despeinada arriba de mi cama y con los ojos cuasi pegados me dijo.

- Gracias por hospedarme

- ¿Tenes que irte?

- Lamentablemente sí, pero cuando quieras vengo a visitarte

- No creo que este por mucho tiempo más acá, van a echarme a fin de la semana

- Entonces tenemos que aprovechar a estar juntos, a la noche volveré –se puso de pie en frente mío, yo estaba sentado en mi silla

- Te esperare

- Pero solamente te pido una cosa, no me decepciones, soy demasiado sensible no lo soportaría, volveré por que hay algo en vos que realmente me encanta – me miro a los ojos y acaricio mi mejilla con su mano

- No lo hare, te esperare con la cena y cerveza

- Entonces hasta luego

Salió por la puerta, yo estaba ahí sentado con resaca y una pregunta en mi cabeza, ¿fue real todo lo que paso?, ¿puede ser que el mismísimo dios se acordó de mi existencia? Alguien en el mundo piensa en mí, hace años que no pasa esto, quedaron dos cervezas y falta para que Anabel regrese, destapo una y miro por la ventana, sigue lloviznando toda la gente en la calle, barriendo, pegando, armando, limpiando, llorando lo que quedo de la cuidad, las putas los vagabundos y las ratas duermen, supongo que madrugué, otra cosa que no pasaba hace años, me acosté en mi cama tome mi cerveza y dormí.

Me despertaron los golpes de la puerta, me levante con la boca reseca y un fuerte dolor de cabeza, me puse los pantalones, me calce y me dirigí a la puerta, al mirar por el cerrojo note que era ella, realmente había regresado, esta vez con una mochila a cuestas, abro la puerta y ella pasa, me dice que se quiere mudar a vivir conmigo hasta que me echen, acepte gustoso, no sé por qué, pero la gente como nosotros somos los más desconfiados del mundo, pero a la vez somos demasiado entregados, en el fondo sabía que ir demasiado rápido no era conveniente, ni siquiera me la cogí que ya está viviendo conmigo, es que necesitamos más que coger y decir estupideces, lo que más nos hace falta es afecto, no importa que no sea genuino, yo sé que ella lo necesita tanto como yo y también sé que lo sabe, seguramente pensara lo mismo, ella es como yo y eso es un problema, seguramente no duraremos mucho juntos, es más, quizás terminemos antes de que me echen a final de la semana, pero como bien dijo, hay que disfrutar, su falso amor y su verdadera necesidad de amar y ser amada, me basta y sobra, no soy feliz ni nunca lo seré, quizás me muera en cualquier momento, quizás antes de que me echen de aquí al final de la semana, pero le sacare provecho.

La lleve al bar a ver a Gloria cantar, me había olvidado de preparar la cena así que antes pasamos por una pizzería, mi última paga llego en el momento más oportuno, había que disfrutar antes de volver a la calle, entramos al bar y nos sentamos en el lugar de siempre, ella me abrazo, las luces se prendieron y gloria salió a escena con un vestido purpura y tacones, y comenzó a cantar, formas y colores rondaban el bar mientras ella cantaba alumbrada por una vieja luz azul, Anabel la miraba fijamente, no decía nada solamente la veía cantar, no pensaba en nada en particular, solamente la escuchaba cantar en ese bar de mierda, con Anabel a mi lado, parecía más… no lo sé pero era extraño, tomaba mi pinta de cerveza, fumaba mi cigarrillo y veía su voz vomitando colores por todo el lugar.

Anabel estaba sentada a mi lado, mirando el escenario, la mire y le di un beso en la mejilla, la tome de la mano y salimos de ahí, fuimos a la costanera con una botella de whisky que compre en la droguería, fumaba y la veía caminar mientras me hablaba sonriente, el viento es más fuerte acá, tomo mi mano se podía ver el rio tan basto e inmenso, con la luna coronándolo en lo más alto, su reflejo en el agua, me abrazo, ya era demasiado tarde, había involucrado demasiados sentimientos, Anabel paso a ser algo más en mi vida que una simple mujer que conocí una noche, mi corazón estaba expuesto y no podía hacer nada al respecto, cuando volvíamos a mi departamento, pasamos por una pequeña parrilla que tenía una vieja radio, estaba sonando Yesterday once more, sonreí.

99 Problems

jueves, 25 de noviembre de 2010

Hola, a los lectores les pido disculpas por no actualizar, tuve unos problemas con el tema computadora que me lo impedía, que por suerte pude resolver, así que hoy mismo voy a estar actualizando ^^

abrazo!